miércoles, 18 de febrero de 2015

DE HECHURA OSCURA
Noches en las que no concilio el sueño  salgo a vagar por terrazas y por callejones.
Bajo el amparo de la luna negra soy de otra hechura antigua, oculta y  misteriosa.
Me crecen cuatro zarpas con sus garras y soy jaguar que bebe sangre en copa de obsidiana.
Me cantan salmos perfumados de copal que ascienden de las bellas vasijas de barro pigmentado.

Soy el búho que ulula en la cornisa de los campanarios  cuando la luna  llena se posa a sus espaldas.
Soy el paujil que llora en el oscuro bosque cuando no se atreven a arrullar de madrugada las torcazas.
Serpear sobre la crujiente hojarasca es mi destino siendo la boa que aprieta y que devora.
Y como halcón de poco corvo y afilado sorprendo en vuelo aves canoras y a los reptiles que corren a ocultarse.

Soy loro, guacamayo de plumaje vistoso que corona en la selva las palmeras
Y en griterío alegre planeo sobre el espejo de los ríos y sobre la espuma bramante de las cachiveras.
Soy araguato que aúlla en coro sentado en la tarde sobre las altas ramas de los árboles,
Soy en las sabanas el garzón soldado  que engulle ranas que croan a las orillas del estero.

Huyo de las fogatas que crepitan en las largas noches de los pescadores.
Vigilo desde la orillas de la mata e´monte  la hoguera donde se asa la mamona
Atisbo desde allí a los bailarines que en el patío zapatean el joropo
Y a los que se van hacia las sombras a guindarse del amor como chinchorros.

Soy del mito de la Candileja el testimonio en llamaradas vivas.
Y del Silbón el estremecedor sonido que el viento arrastra por los pajonales.
Soy puma de barro apresado en un bajorrelieve primitivo:
 Balam, Bolomm, Nabi, Yaví, Güia Yina, Kaglabe, soy todas esas fieras.

León M.N. Febrero 18 de 2015.
VIVA LA VIDA.
No son rumores, estertores.
Presentimientos no, acontecimientos.
Sollozos no, lamentos quejas, llanto…
Escucho yo por calles y cantinas.
También en las cocinas y talleres.
 Entonces salgo y al doblar la esquina
entro al parque y sobre el césped
acompañado de grillos y de ranas
compongo yo este canto que declamo:
Viva la vida tal como nos llega
Empantanada y con la cara sucia.
Vulgar, ramplona, chabacana, bochinchera.
Viva la vida donde quiera:
En la calle, los parques, los andenes.
En los palacios, los hoteles y los ranchos.
Sí puede también que viva en los conventos
y en las cuevas.
Pero que viva dónde quiera y por doquiera.
Tan solo me atrevo desear que si es posible
La dejemos vivir a legre y placentera.
Que llegue a morir de vieja parrandera,
Con una bata de crespón florida
Y una gran magnolia apoyada entre el pelo y una oreja.

León M.N. Febrero 17 de 2015.


viernes, 6 de febrero de 2015

ANTES DE IRME

Es decir en el espacio de tiempo en que ocuparé este lugar con horizonte.
Cuando aun puedo extasiarme ante hondas de luz y voces que se expanden.
Mientras pueda gozar de tener piel sensible a la temperatura,
y vellosidades que se erizan con el frío cuando vagabundo traspaso la neblina…

Mientras dura en mí el don de deleitarme con acordes, arpegios, con escalas.
Cuando aún perdura en mis papilas sensibilidad propicia a los sabores,
y el bosque pueda regalarme justificadamente sus perfumes,
quiero permanecer afuera
o por lo menos teniendo abiertas las ventanas.

Que me rodee la luz del sol y de los otros astros.
Que me cobijen las sombras de la noche, la penumbra y la umbra de la selva.
Dance conmigo o junto a mí la briza que levanta la hojarasca y bate las cortinas.
Que atraviese yo el espacio por donde penden trasparentes hilillos de fragancias
libadas por aves,
por hadas,
duendes 
y por mariposas…

Quiero vagar por el pasto y mojar mis pies con el rocío.
Ascender por empedrados resbalosos que la garúa haga brillar tornasolados.
Cruzar arroyos por remansos al pie de las cascadas
y que las gotas de agua que me caigan se mezclen con el sudor que yo les brinde.

Cabalgar en una noche de tempestad por la sabana
y que el relumbro de los rayos me muestre la cabaña allá en boca de monte.

… Antes de irme he de continuar haciendo todo esto,
con una copa de vino entre las manos.


León M.N. Abril de 2014.
DUCHA.

Pude ver porque la puerta entre abierta lo permite,
cómo el sol que por la ventana madrugaba,
acaricia su piel desnuda, pálida.
Dibuja con trazos dorados su silueta
y desciende por su garganta que palpita.
Dora la curvatura de sus hombros
sembrados como de musgo de sol.
Resplandecían.
El claroscuro en ocres
resaltó el sensual serpenteo de su espalda.
Terso relieve de valles y colinas recorridos
por hilillos, caminitos de cristal que le lamían.
Me desvelé de las seis hasta las siete
Pensando: cómo llegar y ser gota de ducha
y vagabundear su piel
pradera de dorados pastizales.

León M.N. Enero de 2015.
OASIS 

Dibujaré la frontera entre tu frente y tu cabeza con mis dedos.
Esa línea costera de tu pelo.
Demarcaré de tus cejas el relieve que circunda,
pasando por tus pómulos,
el espacio de tus parpados, el de tus ojos.
Descenderá mi dedo índice la cima de tu nariz hasta tu boca.
La leeré como un ciego lee en Braille, un poema de amor.
Y agradecido de ese húmedo y rojo verso,
entre sus dos estrofas hundiré afanosa lengua
cual lagarto que busca agua
para apagar mi sed en el pozo de tu boca.


León M.N. enero 2015
PAREJA CALLEJERA.

Inúndame rubiecito compañero.
Arrástrame en tu luz por estas calles.
Arrópame, cobijita tibia que destellas.
Penetra en mi cambuche y huirán de él
las ratas y otras alimañas.
Cuando entras tú y calientas,
se desinfectan todos los rincones,
se hacen abrigantes, mis chiros y cartones.

Abrázame sol de la mañana
tu abrazo me recuerda
el saludo matinal
que recibía de mi abuela.

Calienta el agua del charquito
que hay abajo en la cuneta.
En él me lavaré las manos y la cara.
Caliéntalo un poquito
que la mañana es gélida.

Has que brille el rocío en estos prados.
Es como recordar las risas de un recreo.
Proyecta tus rayos
para que abran ya las flores.
Cuando tú y ellas bailan
 es como carnaval, es fiesta de las flores.

Hazme una sombra detrás de este parapeto.
Encandila a los que pasan, que no vean
que voy a dar del cuerpo.
Arrástrame en tu luz por estas calles
vámonos por esta vieja carrilera de paseo.

León M.N. Oct. 24 de 2014.
MI CANTO.

Te canto como debe ser
como a tierra fecunda.

Del arrozal la verde tempestad en que naufrago
o el dorado en que ardo de pasión por tu sonrisa.

Del cafetal las largas ramas con flores blanca que me abrazan
o el mordisco rojo que a la sombra se desgana.

Y del maizal el crujido de hojas que viste la mazorca
o la desnuda dentadura que muerde y que provoca.

Y de la frisolera su danza serpenteante
que se retuerce, que asciende, y de placer me ahorca.

En el yucal la penetrante raíz que hunde y rasga
la blanda virginidad perenne de la tierra.

Del viento la fruición con que lame del cañadulzal las mieles
o la boca ansiosa que chupa alcohol que enajena y emborracha.

Del platanal las hojas como brazos que en puerto se despiden
También sus amarillos frutos donde anidan golosos los turpiales.

Eres solar, querencia, mi terruño, cobijo, lar, alero, mi lugar,
lagar donde acunar mi chicha, mis más preciosos vinos, mi ron…
   Esa es tu boca.

León M.N. enero 24 de 2015.