viernes, 6 de febrero de 2015

DUCHA.

Pude ver porque la puerta entre abierta lo permite,
cómo el sol que por la ventana madrugaba,
acaricia su piel desnuda, pálida.
Dibuja con trazos dorados su silueta
y desciende por su garganta que palpita.
Dora la curvatura de sus hombros
sembrados como de musgo de sol.
Resplandecían.
El claroscuro en ocres
resaltó el sensual serpenteo de su espalda.
Terso relieve de valles y colinas recorridos
por hilillos, caminitos de cristal que le lamían.
Me desvelé de las seis hasta las siete
Pensando: cómo llegar y ser gota de ducha
y vagabundear su piel
pradera de dorados pastizales.

León M.N. Enero de 2015.
OASIS 

Dibujaré la frontera entre tu frente y tu cabeza con mis dedos.
Esa línea costera de tu pelo.
Demarcaré de tus cejas el relieve que circunda,
pasando por tus pómulos,
el espacio de tus parpados, el de tus ojos.
Descenderá mi dedo índice la cima de tu nariz hasta tu boca.
La leeré como un ciego lee en Braille, un poema de amor.
Y agradecido de ese húmedo y rojo verso,
entre sus dos estrofas hundiré afanosa lengua
cual lagarto que busca agua
para apagar mi sed en el pozo de tu boca.


León M.N. enero 2015
PAREJA CALLEJERA.

Inúndame rubiecito compañero.
Arrástrame en tu luz por estas calles.
Arrópame, cobijita tibia que destellas.
Penetra en mi cambuche y huirán de él
las ratas y otras alimañas.
Cuando entras tú y calientas,
se desinfectan todos los rincones,
se hacen abrigantes, mis chiros y cartones.

Abrázame sol de la mañana
tu abrazo me recuerda
el saludo matinal
que recibía de mi abuela.

Calienta el agua del charquito
que hay abajo en la cuneta.
En él me lavaré las manos y la cara.
Caliéntalo un poquito
que la mañana es gélida.

Has que brille el rocío en estos prados.
Es como recordar las risas de un recreo.
Proyecta tus rayos
para que abran ya las flores.
Cuando tú y ellas bailan
 es como carnaval, es fiesta de las flores.

Hazme una sombra detrás de este parapeto.
Encandila a los que pasan, que no vean
que voy a dar del cuerpo.
Arrástrame en tu luz por estas calles
vámonos por esta vieja carrilera de paseo.

León M.N. Oct. 24 de 2014.
MI CANTO.

Te canto como debe ser
como a tierra fecunda.

Del arrozal la verde tempestad en que naufrago
o el dorado en que ardo de pasión por tu sonrisa.

Del cafetal las largas ramas con flores blanca que me abrazan
o el mordisco rojo que a la sombra se desgana.

Y del maizal el crujido de hojas que viste la mazorca
o la desnuda dentadura que muerde y que provoca.

Y de la frisolera su danza serpenteante
que se retuerce, que asciende, y de placer me ahorca.

En el yucal la penetrante raíz que hunde y rasga
la blanda virginidad perenne de la tierra.

Del viento la fruición con que lame del cañadulzal las mieles
o la boca ansiosa que chupa alcohol que enajena y emborracha.

Del platanal las hojas como brazos que en puerto se despiden
También sus amarillos frutos donde anidan golosos los turpiales.

Eres solar, querencia, mi terruño, cobijo, lar, alero, mi lugar,
lagar donde acunar mi chicha, mis más preciosos vinos, mi ron…
   Esa es tu boca.

León M.N. enero 24 de 2015.
SÁBANA.

La vi blanca
Tendida al sol
como una vela al viento
que quisiera surcar la mar imaginaria.
De crudo algodón
Tal vez de lino.

El viento la golpea
La fuerza con que la sacude
quería desprenderla de la cuerda.
Como bandera, como estandarte
Refulge en dorados al mecerse.

Y revolotea como blanca garza
apresada en travesaño de un incierto mástil.
Ronronea, deja escapar latir de corazones
Jadea, se queja, percute rítmica
como tambor o pandereta.

Y con la luna se apacigua
Tiende brazos que abre… danza.
Es un fantasma de doncella.
Ada que juega rondas y perfuma
Es niebla plateada de recuerdos.


León M.N. V de 2013.
AFUERA,
en la calle,
el telón oscuro de la noche.
Como muro metálico en silencio.
Y de pronto:
Se deshace el negro en medio de la noche.
Y en el vacío que se crea aparece una silueta banca,
Separándose del negro de la noche.
De contornos precisos limpios.
Una muchacha en el blanco del vacío
camina frente a mí.
Un pié delante de otro.
Sus piernas largas.
Su caminar seguro
Con ambas manos sujeta una sombrilla.
Elevada la sombrilla sobre ella.
Estampa en blanco sobre el muro negro.
Y sobre la sombrilla blanca en diagonal
caen las gotas de una lluvia blanca.
Salpican la sombrilla y sobre el suelo.
El lento y rítmico sonido de sus pasos sobre el pavimento.
Y sobre mí y la calle y sobre el muro
se pierde en el oscuro, el cristalino repiqueteo de la lluvia.
Se cierra nuevamente el vacío en el metálico silencio
se sumerge ahogada en el negro de la noche.


León M.N. Enero 26 de 2015.

jueves, 5 de febrero de 2015

TROPICALIAS.

Hoy poco antes de las seis de la mañana
y desde mi ventana:
Todo el espacio que abarcaba mi mirada
se fue tiñendo de amarillo claro,
como de fruta a punto de madurar
en amarillos verdaderos.

Y al momento maduró increíblemente
En dorados jugosos relucientes.
Dejamos de hacer lo que nos ocupaba.
Con los ojos sonrientes
paseamos la mirada en todas direcciones,
por las ventanas que en nuestra casa dan al occidente
y desde el balcón que mira hacia el oriente.

Qué increíble e indecible colorido,
mágico, celestial, palaciego diría yo, glorioso.
Era como una cortina de velos calmos
con esa luz que desprenden los jardines de los cuentos.
Era un revoloteo de polvillo de luciérnagas y mariposas
Como el abrazo tibio de hadas y de ángeles.

Y al distraernos en los afanes rutinarios,
un frío helado,
una cortina como de lluvia de ceniza.
Gris como rescoldo moribundo
en fogón de casa abandonada.
Un nimbo triste y envolvente.
Una garúa fría, pertinaz y lenta.
Y un silencio como día de velorio.


León M.N. Feb. 5 de 2015.