sábado, 28 de febrero de 2015

CON PASIÓN
Misericordia es sentir con el próximo sus miserias y necesidades                                                                  
Compasión es sentir pero ayudarlo.
Me inquieta y por lo que me inquita quiero recordarlo.
He visto a seres distintos a los humanos,
quellos que llamamos animales,
practicando con otros seres vivos
de su especie o de diferente especie,
lo que yo llamaría compasión.
Me han conmovido.
Han movido dentro de mí unas cuerdas oxidadas.
Han hecho que en diferentes ocasiones inquieto me pregunte:
Qué puedo saber yo de sentir compasión
Qué puedo saber de la desconocida misericordia.

León M.M. Febrero 26 de 2015

https://www.youtube.com/watch?v=3j2L1VonBwM
https://www.youtube.com/watch?v=7Q9R4aqeVZc








                                                                                                                                                                           
LLAMAME
No seré yo si no me llamas
Si pronuncias mi nombre existo
y vendré para ser por el instante en que me mires.
Y podré comprobarlo
al ver que me reflejo en tu mirada.

Tú silencio conmigo
O tú olvido de mí
es para mí la muerte,
la blanca niebla en que me desvanezco.
Eres el: hágase original, que me insufló la vida.

Merecerla o no, no lo planteo.
Vivo la vida que recibo
cuando de tu voz escucho que me llamas
y cuando no lo escucho no lo sufro
es condición de la muerte y del olvido.

LEÓN M.N. Febrero 26 de 2015.
LA ESPERO
Quiero, lo deseo, lo espero, lo suplico.
Que venga el agua como lluvia.
Que venga a mí sobre esta hoja de papel en blanco
Y aquí frente a mí,
que yo lo firme.
Que escriba su poema,
que tiene canturrinos versos,
cadencia de  rocío que baila con el viento,
caricia refrescante,
sabor de golosina.
Que venga la lluvia
a escribir su verso…
Hace ya tanto tiempo que la espero…

León M.N. Febrero 26 de 2015.
HOJA AL VIENTO
De vida desabastecida se desploma.
Pero sobre la grama no cae luego, luego.
Se bambolea.
Con ella juega el viento.
La eleva,  la deja caer y la detiene.
La hace girar y hace que también de volteretas.
Y el sol ayuda y hace que destelle.
Que alumbre, que relumbre como joya fina.
Ella al danzar cayendo es mi recreo.
Es una hojita seca que ya ha muerto,
Pero no muere simplemente.
Escrito en ese instante me deja su recuerdo.
Yo voy hacia donde calló sobre cuna dorada de hojarasca
y allí en medio de tantas, no la veo.

León M.N. Febrero 26 de 2015.

DEMENCIAS
Me atraen los nudos, los amarres.
Las cadenas no, los eslabones.
Las manos que se toman.
Los brazos que se enlazan.
Las redes tendidas al sol
y cuando al viento son lanzadas.
Los tejidos de juncos,
de cintas o de fibras vegetales.
Los hilos, los cordeles, las sogas.
Los usos, las carrumbas, las ruecas, los telares.
Igual me quedo mirando las rejas de ventanas,
Los vallados de piedra entretejida.
Las esteras de esparto.
Me extasío ante la tensa urdimbre 
y la danza de la trama.
Odio el alambre de púas
tendido o enrollado.
Los muros sin ventanas
y las razones que tuvieron
para construir almenas y murallas.
Me gustan las muchachas que abren las ventanas,
que suben las cortinas y esperan serenata.
Aplaudo a los muchachos que rasgan los alambres.
Que cortan los barrotes y violan los cerrojos,
y entra a los patios con perros resguardados
y que roban duraznos y dejan a los cerdos
correr por todo el prado.
Qué cosa más curiosa,
debo estar desquiciado.


LEÓN M.N. Febrero 27 de 2015.

jueves, 26 de febrero de 2015

EL FRACASO DE LOS DOS.
“Hay que construir una salida que signifique la victoria para los dos,
y en el peor de los casos que signifique una derrota para los dos”.

Estas palabras del Subcomandante Marcos, dichas en una entrevista con García Márquez y Roberto Pombo en marzo de 2001, me abren luz sobre los diálogos de paz en La Habana.

No puedo pensar como colombiano, que los diálogos puedan terminar con la victoria de un grupo de terroristas, narcotraficantes, reclutadores de niños, violadores de niñas, sembradores de minas quiebrapatas y depredadores del medio ambiente.
Tampoco pensar que la paz que firmen se corone con el premio Novel al representante de un gobierno que traicionó las banderas que enarbolaba cuando lo eligieron, y digo, eligieron, porque yo no voté por él y jamás lo haría. Con la paz firmada por un mentiroso que hoy dice una cosa y mañana otra. Por un cañero jugador de póker, quien por conseguir un voto más, pone en boca de sus contrincantes y de sus espectadores, palabras y significados que ellos no han dicho. Y abraza como nuevos y mejores amigos a quienes masacran la democracia en el vecindario.
Para mí la segunda alternativa que profetizó el subcomandante Marcos es la mejor manera de terminar las conversaciones de paz en La Habana. Si, con la derrota para los dos grupos sentados alrededor de esa mesa. En esa mesa donde faltan muchos y no hace falta que lleguen los que faltan para que el fracaso no se diluya entre tantos.
Fracasaron la FARC en tratar de demostrarnos que por las malas se podían tomar el poder y gobernarnos.
Fracasaron al querer imponernos que todo camino, medio, estrategia o arma es válida a la hora de hacer una revolución. Todo ser humano que intenta la fuerza de las armas como el camino para imponerse ante otro, ya ha fracasado como ser humano.
Y fracasarán más allá de la firma de paz, al no entregar las armas, dejándolas como alternativa para imponer su ideología, si es que tienen ideología.
Fracasó un gobierno que traicionó a sus electores, incumplió su programa y pisoteó las banderas que le dieron. No es que no tenga razón cuando dice que es estúpido no cambiar cuando las circunstancias así lo exigen. No es por eso, es que cambiar por beneficio personal maquillado de beneficio general es antiético. Es que yo no puedo calificar a un grupo como terroristas y narcotraficantes, y a vuelta seguida como luchadores por la democracia. Es que no se puede abrir el camino al legislativo, a decidir el futuro de la patria, a quienes por cincuenta años no han hecho más que destruir su futuro y su riqueza.
Fracasó lo que llaman democracia, cuando nuevamente, por enésima vez, se logran adhesiones, votos y lealtades, por el trajinado camino de las prebendas, las dádivas y la repartición de mermelada. Y no podemos olvidar que eso que hoy llamamos mermelada, es el patrimonio de todos los colombianos, el fruto de nuestro trabajo, las riquezas que hemos ahorrado para hacer escuelas, hospitales, carreteras…
No es que no tenga razón cando dice que la paz es un bien supremo y necesario para poder transitar las sendas del progreso. Eso es verdad. Lo que no es verdad, es que la paz se puedo lograr con impunidad. No podrá haber paz sin justicia, sin reparación, y no hablo de cantidad de penas y de tiempo en las cárceles. Yo hablo de reconocimiento de errores y pecados. De abrazos de perdón y de reconciliación. Yo hablo de la verdadera posibilidad de tomarnos de las manos para emprender el camino de la reconstrucción y no de ocultarnos temerosos tras de fronteras invisibles que no podamos cruzar sin el riesgo de perder la vida. Fronteras que seguirán trazándose con el lápiz del dolor, del resentimiento y tentaciones de venganzas. Con los hilos aparentes del olvido en un mapa sembrado de recuerdos explosivos.
Fracasó el capitalismo cuando, disque se crean más y más empleos, sin que se logre disminuir el hambre, la ignorancia y la falta de atención en los hospitales. Lo único que se percibe sin lugar a dudas, es que los ricos son cada vez más ricos y sus impuestos o contribuciones, cada vez más blandos.
Fracasó el sistema cuando cada día hay más acceso a la educación superior y esa educación no es de calidad y con ella no se abren las puertas del empleo.
Fracasó el comunismo, fracasó el capitalismo y ese si es el fracaso de todos.
Es necesario reconocer que hemos fracasado todos y humildemente reiniciar la marcha en búsqueda de la tierra prometida.


León M.N. junio de 2014.

miércoles, 25 de febrero de 2015

DESESPERANZA
Dolor original o pasión con todas acepciones:
Fogosidad o sufrimiento.
Que noche ya tan larga y ese amanecer glorioso que no llega.
Amor allí expectante sin expresarse en caricias y sin besos.
Es vida contenida que no brota
que no llega retoñar y se marchita.
¿Dónde la música y la danza
y el solaz, el regocijo y el contento?
Inútil es la espera
y es tal vez la muerte consuelo para la desesperanza.
Sin no han de llegar las flores, los perfumes,
Que llegue ya:
el doblar de las campanas,
y el silencio,
y la soledad,
la mudez
y la afonía.
Teñid todo de gis,
y que se cierren definitivamente las ventanas.
Entrad la mecedora que hasta ayer ocupaba en los antejardines.
Condenad la puerta y el contra portón que accede a la sala de recibo.
Se proscribe:
la luz,
la música,
las mariposas
y los trinos.
Dejad tranquila detrás de la cortina
A la polilla de enormes alas negras.
Ella cumple la misión de anunciarme el fin cercano.

León M.N. Febrero 20 de 2015.